Configurar seguimiento por correo

Eje Hipotálamo-Hipófisis: El sitio donde portamos a Dios


¿Puede ser el complejo formado por hipótalamo hipófisis el sitio donde Dios se esconde dentro de nosotros?.  Más allá de la metáfora el eje hipotálamo hipofisiario juega un rol central en el sistema endocrino. Organiza las respuestas hormonales apropiadas a estímulos provenientes de centros neurológicos superiores. Desde el punto de vista fisiológico el hipotálamo tiene funciones neurológicas dierectas como control del miedo y el hambre, pero además es responsable del control de la secreción de las hormonas de la adenohipófisis y es el responsable de la producción de hormonas neurohipofisiarias como ocitocina y vasopresina que son la base de funciones superiores como el amor duradero. A su vez la neurohipófisis y el hipotálamo son controlados por las hormonas de los órganos blanco; por ejemplo el cortisol inhibe la secreción de ACTH de origen adenohipofisiario y de CRH de origen hipotalámico en un delicado equilibrio de inhibición retrógrada por concentración o biofeedback.
Pero en verdad si algo es tan magnificente, tan intrincado, tan responsable de las acciones humanas y de su bienestar como el humor, el amor, el miedo y el hambre; incluso algunos investigadores han encontrado una similitud asombrosa entre el Dios creador de la capilla sixtina, pintado por Miguel Angel en 1508 y la imágen de un complejo hipotálamo hipofisiario. Nada extraño sería que este maestro desde ese momento hubiera registrado un hecho anatómico teológico tan importante.