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La exposición Brindley



Con este nombre se ha conocido anecdóticamente en el mundo de la sexología a la acción mediática del urólogo Edward Brindley que durante el Congreso Americano de medicina sexual en Las Vegas en 1983 decidión autoinyectarse un medicamento vasoactivo en el pene y luego bajarse los pantalones de cara al auditorio exhibiendo una perfecta erección. Este acto un tanto simbólico y desesperado terminó por despejar las dudas sobre la efectividad de la inyección intracavernosa de substancias para la erección que había sido descrita desde 1980 por el Dr Ronald Virag en Francia usando papaverina. Como muchos fue un descubrimiento serendípico puesto que el Dr Virag como cirujano vascular necesitaba dilatar un lecho receptor durante un injerto arterial y se encontró igualmente con una estupenda erección del paciente. Hoy en día la terapia intracavernosa pervive en medio de los medicamentos orales y con su posibilidad de mezclar productos en bimix, trimix y hasta tetramix sigue siendo tan efectiva como para considerarla una opción interesante en algunos pacientes con disfunción.