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La teoría de los Homúnculos


El término homúnculo fue usado en 1694 por Nicolás Hartsoeker que descubrió los que llamó "animalúnculos" en el esperma de humanos y animales; como usaba un microscopio de escasa resolución, le parecía que la cabeza del espermatozoide era un hombre completo en miniatura; a raíz de ahí se desataron las teorías que afirmaban que el esperma era de hecho un «hombre pequeño» (homúnculo) que se ponía dentro de una mujer para que creciese hasta ser un niño; los defensores de esta teoría se conocerían como los "espermistas"; sin embargo más tarde se señaló que si el esperma era un homúnculo, idéntico a un adulto en todo salvo en el tamaño, entonces el homúnculo debía tener su propio esperma y así hasta el infinito en una genuina "Cadena de absurdos". El término homúnculo sin embargo parece haber sido usado por primera vez por Paracelso , quien una vez afirmó haber creado un falso ser humano al que se refería como el homúnculo; la criatura no habría medido más de 30 centímetros de alto y hacía el trabajo normalmente asociado con los golems (un ser animado a partir de materia inerte); sin embargo, tras poco tiempo, el homúnculo se volvía contra su creador y huía; la receta para crearlo consistía en una bolsa de huesos, esperma, fragmentos de piel y pelo de cualquier animal del que el homúnculo sería un híbrido; esto había de enterrarse rodeado de estiércol de caballo durante cuarenta días, tiempo en el cual el embrión estaría formado. Hay también variantes como usar la mandrágora, puesto que en las creencias populares esta planta crecía donde el semen a veces eyaculado por los ahorcados (durante las últimas convulsiones antes de la muerte) caía al suelo, y sus raíces tiene una forma vagamente parecida hasta cierto punto a un ser humano; la raíz había de ser recogida antes del amanecer de una mañana de viernes por un perro negro, siendo entonces lavada y «alimentada» con leche y miel y, en algunas recetas, sangre, con lo cual se terminaría de desarrollarse en un humano en miniatura que guardaría y protegería a su dueño. Existen otros métodos de crear homúnculos a partir de huevos de gallina y estiércol que no pasan de ser asuntos folklóricos.