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Hyoscyamus Negro la "Planta de Dios"



Hyoscyamus que es el nombre latino de la planta, viene del griego byos, cerdo, y Kyamos, haba. En alguna época fue conocida como la "Planta de Dios" y también "Beleño Negro" o "hierba loca", es una planta herbácea de la familia de las solanáceas, crece entre escombros, en terrenos secos al borde de los caminos, se suele encontrar en amplias zonas de Europa Central, África Septentrional y Asia Occidental hasta Pakistán. Su tallo, hojas y flores son viscosos al tacto y exhalan olor fétido y nauseabundo, su sabor es también un poco nauseoso.
Encierra un alcaloide, la hyoscyamina, que parece ser su principio activo y tiene acción parecida a la atropina. Los antiguos egipcios dejaron testimonio de sus conocimientos sobre el beleño en el Papiro de Ebers que data de unos 1500 años a.C. Homero describió algunas bebidas mágicas cuyos efectos parecen indicar que el beleño era su principal ingrediente. Desde tiempos muy remotos se conoce la propiedad del beleño para mitigar el dolor y se empleaba para aliviar los sufrimientos de los sentenciados a tortura y muerte, ya que tiene la ventaja de que no sólo alivia el dolor sino que induce a un estado de completa inconciencia. También, el beleño produce una especial sensación de gran ligereza corporal, de perder peso hasta el punto de poder volar por los aires a voluntad. Esta sensación es tan vívida que también fue inmortalizada por las leyendas de hechiceras voladoras o de las brujas y así se conoció también en la antiguedad. Es muy probable que el beleño sea la planta que se utilizó con más frecuencia en las tradiciones de hechicería medieval europea.
Su mayor uso ha sido como afrodisíaco puesto que hace más susceptibles a las mujeres a los avances amorosos. Se han usado sus aceites por vía cutánea o el humo de sus hojas y semillas que tienen el alcaloide. Una anécdota de esta planta es que durante los largos siglos del medioevo, era algo muy difundido que los gitanos solían echar semillas de beleño sobre las brasas de los baños públicos para narcotizar a los bañistas ingenuos y robarles las bolsas de dinero.