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10 mandamientos de la salud masculina

1. Come más verde y menos grasas. Este mandamiento también podría resumirse con una frase: “Ten una estrategia con tu dieta”. Cada día es más evidente que el abuso de grasas saturadas como las presentes en las carnes gordas, las grasas animales o la mantequilla, producen un aumento de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer, en especial el de la próstata. De la misma forma los vegetales verdes como la lechuga, la espinaca y el brócoli u otras como el tomate, tienen licopenes y otras substancias bienhechoras que disminuyen la oxidación de las células por envejecimiento y nos protegen del cáncer. La soya por ejemplo y todos sus derivados como el queso de soya o la leche de soya tienen fitoestrógenos que son protectores de tumores hormono dependientes como en la próstata o mama. Otro ejemplo es el Té Verde (Green Tea) que es rico en polifenoles que son protectores también contra el cáncer.
2. Si quieres durar, deja de fumar. El cigarrillo es responsable directo del cáncer de pulmón, como es del conocimiento popular gracias a las extensas campañas de prevención de vieja data, pero el público ignora por ejemplo del alto riesgo de cáncer de vejiga (el segundo más frecuente en fumadores) o de aumento de los problemas de impotencia derivados del consumo del cigarrillo.
3. El ejercicio es tres veces o más por semana. Éste es uno de esos mandamientos que como en alguno de los originales de Moisés su cumplimiento parece posible sólo por temporadas. La recomendación para que sea efectivo e impacte en la salud es hacer sesiones de ejercicio de al menos 30 minutos, tres veces a la semana. Existe una formula mágica que calcula que con el ejercicio debe alcanzarse un máximo de (220 pulsaciones - Edad del paciente), comenzando en un 65% del valor de esa frecuencia hasta alcanzar, cuando sea pleno, un 80% de la misma. Ejemplo: Para un hombre de 60 años la formula seria 220 pulsaciones – 60 años = 160 pulsaciones por minuto. De este valor la persona comenzará haciendo su ejercicio hasta un valor máximo de 104 pulsaciones y alcanzará 128 máximo, cuando el ejercicio sea pleno. Debes recordar que el ejercicio tiene fases: calentamiento, desarrollo, entrenamiento y que hasta el momento es la única forma real y verdadera de aumentar el colesterol protector o HDI.
4. Ve al médico mínimo una vez al año. El médico que se encargue de revisarte debería estar al menos en capacidades de ofrecerte tres servicios:
Tomarte la presión arterial periódicamente
Pesarte
Hacerte un tacto rectal anualmente luego de los 40 años. Sin embargo el servicio se complementa si contestas por ejemplo cuestionarios sobre síntomas urinarios o se verifica cómo están ciertos aspectos de la sexualidad o se controlan los síntomas tempranos de la presión o de la Andropausia, puesto que es fundamental que estas patologías que tanto impactan la calidad de vida reciban atención oportuna.
El médico por su parte llevará un registro de historia sistemático y será un auditor permanente de las acciones de tu salud.
5. Hazte exámenes de laboratorio. El hombre mayor de 40 años debe tener anualmente un control de Antígeno de próstata (PSA). Los estudios muestran que no se trata sólo de vigilar los valores absolutos (mayor de 4 o menor de 4 ng.), es más predictiva la tendencia en los valores del anfígeno en un periodo de tiempo (por ejemplo 12 meses). Por otra parte, un hombre con cultura de la prevención deberá tener un control de lípidos que incluyen colesterol, triglicéridos y Colesterol de alta densidad o HDL (que es el protector). Es deseable conocer periódicamente también los valores de la creatinina (función renal), glicemia (azúcar en sangre) y ácido úrico.
6. Piensa en los microelementos y las vitaminas. Hasta hace pocos años se desestimaba el uso de suplementos a la dieta normal porque se suponía que si ésta era balanceada el paciente recibiría todo lo que necesitaba. Hoy en día se considera que es ideal suplementar vitaminas como la A, C y E que además de ser antioxidantes, es decir son substancias que combaten el envejecimiento y son protectoras de ciertos tipos de cáncer. De igual manera los microelementos como el Zinc (el cual se encuentra en suplementos vitamínicos), el Boro (presente en almendras y pasas) y sobretodo el Selenio, que a dosis de 200 mg es un protector, contra el cáncer de próstata, mama, pulmón, colon y piel (se consigue como suplemento individual o en las nueces de Brasil).
7. Bebe agua, mucha agua: Tomar agua significa ingerir al menos dos litros de agua diarios u ojalá más. Las comidas incluyendo sobremesas no alcanzan a suministrar este volumen deseado. El agua además de desintoxicar disminuye el riesgo de divertículos y cáncer en el colon.
8. Sexo: Ni tanto que queme el santo, ni tan poquito que ... Existen 1001 disculpas para evitar el sexo. Por tanto, esta es una invitación para que en el seno de parejas estables y bien avenidas, los hombres se expongan a una sana y periódica sexualidad puesto que es frecuente que con la aparición de dificultades sexuales como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz los hombres se olviden del sexo, coleccionando disculpas que les eviten sinsabores. Hoy es posible trabajar la sexualidad menoscabada con tratamientos efectivos y seguros.
9. Los miedos rectales. Tacto rectal, la colonoscopia y otros preocedimientos Algunos de los procedimientos preventivos infunden mucho temor a los hombres. Recuerda que el tacto rectal debe hacerse una vez al año luego de los 40 años. La colonoscopia debe hacerse al menos una vez y luego con una frecuencia según la recomendación médica. Existen sin embargo otros procedimientos como las ecografías, las endoscopias digestivas que serán indicadas por el médico tratante según la necesidad de cada paciente.
10. Finalmente. No sea tan testarudo, tenga una cultura de la prevención En general los hombres debemos migrar a una sana cultura de la prevención. Esto implica además de los chequeos periódicos y los hábitos de una vida saludable entender que los hombres por desgracia no somos invulnerables y que estamos expuestos a problemas de salud que pueden prevenirse o tratarse oportunamente.