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Nueva Masculinidad (1)


En los últimos años existe un cuestionamiento sostenido y persistente al rol masculino, que no siempre está bien intencionado y sobretodo orientado; es la denuncia permanente de una especie de “andropatía epidémica”, de "minusvalía" de lo masculino que ha llevado a las feministas más recalcitrantes a declarar olímpicamente de manera metafórica que “Superman ha muerto”
Si lo anterior es cierto y el rol masculino está cuestionado, el machismo está fuera de moda y las feministas más recalcitrantes se desdibujan como caricaturas andróginas el primer objetivo de este texto debe ser definir la masculinidad.
¿Qué es entonces la Masculinidad?
Cuando se define la masculinidad es necesario considerar diferentes esferas del individuo que incluyen desde lo primitivamente celular, su filogenia y su ontogenia, hasta el rol social y cultural que determinan su comportamiento en el mundo.El macho de todas las especies recibe unas órdenes genéticas y primitivas que se originan desde los cromosomas, las hormonas y el cerebro primigenio. Esas órdenes son de agresividad, de una tendencia natural a la promiscuidad y al dominio de su territorio a toda costa. Una herencia salvaje y simiesca que solo tiene un objetivo: Perpetuar adecuadamente cada especie y protegerla. Además de esta herencia primitiva, el varón de la especie humana tiene una fobia estructurada y universal que es el "miedo a sentir miedo". El miedo es una de las seis emociones principales, al bloquearlo, al hombre se le dificulta aceptar protección, troca el miedo en agresividad, riesgo extremo, stress o depresión; le huye al llanto, desprecia la cobardía, le rinde un culto a veces desmesurado a la fuerza física y con facilidad se niega al amor. Aparecen estereotipos sociales en los que la debilidad masculina no se digiere con facilidad. El mensaje cultural reservado para el hombre incluye las órdenes de no fracasar, de evitar estar solo sentimentalmente, sobretodo después de cierta edad crítica no bien definida por ser producto del imaginario colectivo, donde un solterón es posiblemente un maricón y de estar ejecutando el papel de héroes salvadores estimulados quizá por la ausencia casi obsesiva de heroínas en los cuentos infantiles.


Pero la verdad cruda es que la mayoría de los hombres no soportamos la soledad, nos apabulla la idea del fracaso, sentimos miedo más a menudo de lo que nos atrevemos a confesar y no mostramos el más mínimo deseo de rescatar doncellas en apuros o de probar a cada momento nuestro vigor corporal o realizar pruebas con retornos triunfantes. De cara a estos cuestionamientos ¿Qué elementos puede entonces contener una nueva masculinidad?, menos hormonal, más optimista sin pretender crear una nueva desigualdad entre los sexos que sería peor que la original. Son al menos cinco características:
1- Conocer los efectos del cromosoma “Y”
2- Redescubrir la naturaleza masculina
3- Aceptar un lado femenino en la creación
4- Una nueva actitud frente a las disfunciones sexuales
5- Aceptar el proceso normal de envejecimiento.


LOS EFECTOS DEL CROMOSOMA “Y”
El cromosoma “Y” tiene dos caras. En su cara negativa, una fragilidad intrínseca que implica para nosotros los hombres:
1- Una mayor mortalidad masculina: A los 90 años por cada hombre que ha sobrevivido perviven cuatro mujeres.
2- Mayor morbilidad: Mayores índices de enfermedad cardiovascular y cerebral vascular en el sexo masculino.
3- Mayores número de muertes por suicidios, riñas y guerras4- El liderazgo indiscutido en desviaciones sexuales: La pedofilia, la zoofilia o la “escatología telefónica” (llamadas obscenas) prácticamente no existen entre las mujeres; el sadomasoquismo existe pero con frecuencia busca darle gusto a un compañero sexual.
4- Los grandes criminales como asesinos en serie o genocidas.6- Un mayor índice de abuso de substancias.
5- La depresión aparece con un cuadro clínico particular, soterrado y mal diagnosticado. La depresión masculina es dinámica, la depresión femenina es estática.
6- El índice de fidelidad: Los hombres somos tres veces más infieles y tres veces más confiados en que nuestra compañera no lo es.
Esta fragilidad se traduce entonces en hechos concretos: Más infartados, más muertos en guerras, más violentos en las calles, más desempleados. Pero en la otra cara del cromosoma “Y” aparecen también muchas ventajas.


Los hombres fueron y son:
1- Los grandes conquistadores
2- Los profetas y guerreros
3- Los pintores y músicos
4- Los mejores Chef cordón bleu
5- Los mejores toreros
6- Los humoristas
7- Los inventores
8- Los arquitectos, constructores y navegantes


REDESCUBRIR LA NATURALEZA MASCULINA
La nueva masculinidad es asumir el rol de manera más amplia. Es una rebelión sicológica y afectiva, no es una rebelión política o violenta. Por ella tendremos menos poder pero exigiremos más afecto. Se mantendrán las emociones fuertes que distinguen lo masculino y se pueden rescatar las emociones blandas.En la nueva masculinidad el hombre no quiere ser más un objeto económico, así como las mujeres odian visceralmente ser objetos sexuales. Ellas, las mujeres, han decretado la superación de cualquier dependencia económica, el hombre ya no es el eje de la economía del hogar, por lo menos no es el único.Además permite que la sociedad reinterprete esa traducción libre de los valores prehistóricos que han convertido al éxito económico y en especial el portar marcas de prestigio como por ejemplo Lacoste, Armani, Rolex, Gucci, Levis o Calvin en las nuevas feromonas sociales.Y finalmente un mensaje de la más profunda entraña de la escuela Guestáltica: “No lo sabemos todo y no lo podemos todo”, que se traduce en unos derechos elementales: El derecho a decir “perdí” o “ me equivoqué” o “no sé”.Los hombres “pueden” pero no tienen “obligación” de poseer un master en reparaciones hogareñas, pueden fallar como reproductores y tienen para su disfrute y el de sus parejas los derechos del pene que les recuerdo aquí:
- Derecho a tener un pene
- Derecho a tenerlo chiquito
- Derecho a que tenga ratos de ocio
- Derecho a lucirse de vez en cuando
- Derecho a las drogas que mejoran la erección


ACEPTAR QUE EXISTEN DOS LADOS EN LA NATURALEZA
El hombre tiene pánico de reconocer en sí mismo una porción, aunque sea ínfima, de la naturaleza femenina. Un temor visceral inculcado desde la infancia que en la nueva masculinidad puede ser exorcizado. El cambio implica una necesaria metamorfosis masculina. El derecho a ser delicados, débiles, sensibles y a extrovertir sentimientos sin travestir nuestra masculinidad.¿Cómo se forma un hombre?Desde el momento mismo de la fecundación y hasta las cinco semanas de vida intrauterina el embrión es un ser indeterminado. Luego de la quinta semana aparece una sustancia crítica que se denomina “Factor determinante del testículo”. La presencia de este factor conduce a la formación de un individuo masculino. Si la sustancia no aparece alrededor de la semana once comienza la formación de un individuo femenino. Estos hechos se traducen en un concepto importante: “El ser hombre o mujer está determinado por la presencia o ausencia de una sustancia bioquímica crítica”.Posteriormente se completan nueve meses de embarazo en el plácido interior de una mujer; en el primer año el bebe desarrolla una fuerte simbiosis con su madre que persiste en una gran dependencia hasta los 6 años o más.Nueva masculinidad es permitir que los hombres experimentemos las llamadas “emociones blandas”, es decir, aquellas que se han considerado de un claro dominio femenino . Es rescatar para los varones todo aquello que es querible, apacible y placentero. En especial es participar de una manera directa y positiva en la crianza de los hijos, en la dinámica familiar y en los asuntos del hogar.