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Sedia Stercoraria: La prueba de los Papas


Después del nombramiento de "Juana La Papisa" en 855, la iglesia católica de Roma no iba a tolerar jamás que el episodio se repitiera y como parte integral del nombramiento, el elegido Papa debía tomar asiento en una silla con un agujero que permitía que un asistente palpara y certificara que ambos testículos estaban en su sitio.  No era la única razón según la iglesia.  En alguna parte el antiguo testamento dice aue "Aquel que tenga los testículos aplastados o el miembro viril amputado no era parte de la asamblea de Dios", dura cita para estos que nada tienen que ver con asuntos religiosos.  Los tiempos cambian gracias a Dios.