Configurar seguimiento por correo

La miel el más antiguo de los afrodisíacos


Que la miel tiene propiedades múltiples en urología es conocido desde siglos atrás. Practicamente todos los productos de la abeja incluyendo la miel, el polen, la cera y la jalea real han sido utilizadas. Lo novedoso es que sigan apareciendo publicaciones como el Abstract 1127 presentado en el congreso Americano de Urología en San Francisco California con el título de "TO BEE OR NOT TO BEE? – AN HISTORICAL STUDY INTO THE USE OF THE HONEY BEE AND BEE PRODUCTS IN UROLOGY" de Johanna Thomas, Amrith Raj Rao, Hanif Motiwala, Omer Karim, en Slough, Reino Unido, mostrando el desarrollo desde el antiguo mesolítico hasta hoy. La miel ha sido tradicionalmente un signo de fertilidad, ha sido utilizado para sanara heridas desde los tratados de Hipocrates y Plinio "El Viejo"; hoy tiene aplicaciones en enfermedades como la gangrena de Fournier por sus propiedades bactericidas al producir peróxido de hidrógeno y la presencia de enzimas proteolíticas que ayudan a debridar el tejido gangrenado. Pero lo más interesante es que la miel y especialmente la jalea real se han considerado durante centurias un gran afrodisíaco, mencionado incluso en el Kamasutra; desde el siglo XIII Ibn el-Beithar también mencionó el polen como afrodisíaco que también se utiliza en el tratamiento de la prostatitis. En una época de la urología se utilizaron dilatadores de cera de abeja (bujías) para las estrecheces uretrales y es conocido por ciertas tribus el uso de emplastos de miel para alargamiento del pene y más recientemente se ha postulado un tratamiento inmunólogico para cáncer de riñón basados en miel. Con tranquilidad se puede decir que los productos de las abejas son algunos de los más antiguos auxiliares.