Configurar seguimiento por correo

La Circuncisión ritual judía


La circuncisión ritual se practica todavía en muchas culturas en el mundo.    El Berit Milá (hebreo, בְּרִית מִילָה,  o "el pacto de la circuncisión", es un ritual que se practica al varón judío al octavo día de haber nacido, como símbolo del pacto (brit) entre Yaveh y Abraham, en el Génesis 17:1-14. Según el Talmud, es un precepto a cumplir por el padre, como lo hizo Abraham con Isaac.  El padre es el responsable de preparar la ceremonia, que debe realizarse por la mañana temprano y es precedida por una vigilia consagrada a los rezos. La tradición cuenta que  Adán y Moisés nacieron ya circuncidados; y que así ocurrirá supuestamente también con el próximo mesías. En la actualidad, el rito lo efectúa un mohel o "circuncidador" ritual,  especializado que no es necesariamente un médico. La ceremonia del Berit Milá se lleva a cabo temprano en la mañana del octavo día de vida del bebé y salvo peligro para el recién nacido, (por ejemplo por antecedente de hemofilia en los varones de la familia), no se posterga ni aun por caer en Sabah.   En el Islam la circuncisión es practicada por la mayoría de los musulmanes, aunque su práctica procede de la tradición bíblica y no se menciona por ejemplo el Corán, por lo que no es obligatoria. La edad a la que se debe practicar la circuncisión es objeto de debate y varía según los lugares. En algunos sitios, como Irán, tiene lugar a menudo en el mismo momento del nacimiento. Sin embargo, en otros lugares se puede esperar hasta los siete años, edad que muchos consideran como más adecuada, siempre antes de la pubertad. La circuncisión de un niño se celebra con una fiesta familiar en la cual el circunciso recibe regalos. Entre los Cristianos,  Pablo de Tarso fue el primer cristiano que propuso el abandono de la circuncisión, en contra de los judeocristianos. Sin embargo, la circuncisión continuó practicándose entre las iglesias coptas de Etiopia y Egipto.  Pero ya no tiene hoy connotación religiosa. En África es una de los "más resistentes de todas las prácticas tradicionales dentro del industrializado medio ambiente urbano". En Sudáfrica, cada año, los jóvenes que se someten a la iniciación ritual por el corte del prepucio (abakwetha xhosa) son hospitalizados o mueren a causa de heridas de la circuncisión sufridas durante estos ritos tradicionales de iniciación. La circuncisión o Emorata es uno de los eventos más importantes en la vida del pueblo Maasai. El corte de la carne convierte a un muchacho en hombre, una muchacha en mujer. Esto se hace cuando ambos sexos están entre las edades de trece y dieciocho años.